METALES PRECIOSOS


  • No deje que los metales preciosos tengan contacto con sustancias químicas, especialmente el mercurio que deja blanco el oro.
  • Guarde las joyas envueltas en un paño muy suave, separando unas de otras para evitar arañazos.
  • Si la plata lleva barniz protector, sólo es necesario pasarle un paño suave. Si no lo lleva, puede lavar con agua y jabón, secar y pasar una gamuza. Puede usar productos específicos.
  • Limpie sus metales preciosos con agua y un detergente suave (mejor alcalino o neutro) frotando con un cepillo, aclare con agua templada y seque bien.
  • Confíe sus joyas a los profesionales. Examínelas con regularidad para ver daños o aflojamientos y repararlas si surge la necesidad.